La Facultad de Ciencia Politica y RR.II es nuestra casa de estudios y a diario convivimos con sus diversos sonidos. Nos detuvimos en tres lugares de la facu para escucharlos atentamente.
¿Silencio?
¿Es posible escapar del ruido? La primicia de una biblioteca es mantenerse en silencio. Por este motivo, es fácil pensar este espacio como uno donde se pueda buscar la ausencia del sonido. Sin embargo, el sonido siempre está presente. El sonido de ventiladores, tubos eléctricos, movimientos y acciones de las personas. Sonido provocado por útiles, los libros y sus hojas, todo esto conforma un ambiente distinto y propio que necesita de la tranquilidad.

Café, por favor
Un espacio para la interacción, para relajarse, para tomar un café o para juntarse a estudiar. Es lo que puede representar el bar de la facultad. Constantemente frecuentado por les estudiantes, lo van conformando las conversaciones intimas, la máquina de café que funciona con un sonido constante, los pedidos a la cocina y el ruido de las sillas y mesas que se mueven de lugar.

Pasillo
El puente- pasillo del segundo piso de la facultad es un espacio bastante distintivo. Los pasos que se dan resuenan con fuerza y hacen vibrar a la plataforma. Este espacio, al encontrarse en la parte exterior del edificio, capta las interacciones diarias de grupos de estudiantes que se dan a solo unos metros debajo de esta estructura y que predominan en el ambiente junto a las palomas, que habitan y se desplazan a un costado de esta estructura.
